Se abre el proceso de canonización de Sor María de la Trinidad
El anuncio del proceso de canonización de esta monja clarisa se ha hecho público hoy, 29 de noviembre, fiesta de todos los santos de la familia franciscana
Louisa Elisa Jacques nació el 26 de abril de 1901 en Pretoria (actualmente Sudáfrica) y creció en Suiza. Débil de salud, vivió una juventud atormentada en cuerpo y espíritu. A los 25 años experimentó una profunda crisis existencial que culminó en la «noche de la conversión», entre el 13 y el 14 de febrero de 1926. Desde entonces sintió una «irresistible atracción por el claustro». Recibió el bautismo en la Iglesia católica el 19 de marzo de 1928. Tras muchos intentos de vida religiosa, el 20 de junio de 1938 entró en la comunidad de las Clarisas de Jerusalén con el nombre de María Trinidad. A partir de enero de 1940, por obediencia a su confesor, empezó a escribir sus notas espirituales (los pensamientos que la voz divina hacía resonar en su interior), que concluirían con la publicación de «Coloquio interior»: El 8 de diciembre de 1941 se ofreció como víctima a Jesús Eucaristía, entregándose sin reservas a la oración, la adoración y la caridad fraterna. Afectada por fiebres tiroideas, murió el 25 de junio de 1942 y fue enterrada en el cementerio del monasterio.
Con la publicación del Edicto y la Carta a toda la diócesis, firmada por el Patriarca Latino de Jerusalén, se abre la fase diocesana del proceso de canonización de esta monja clarisa. En el Edicto, el Patriarca anima a todos los fieles a comunicar o hacer llegar al Patriarcado Latino de Jerusalén (Latin Patriarchate Road, P.O.B 14152, Jerusalem 9114101 – chancellery@lpj.org) todas las noticias de las que se puedan inferir elementos favorables o contrarios a la fama de santidad de la llamada Sierva de Dios”. A efectos de reunir todos los escritos que se le atribuyen, “ordenamos a quienes los posean que remitan con la debida diligencia a la Curia del Patriarcado cualquier escrito que tenga como autora a la Sierva de Dios”, especialmente “manuscritos, diarios, cartas y cualquier otro escrito privado”.
