El 8 de abril de 2024 el altar de la Capilla Latina de la Crucifixión, en el Calvario, dentro de la Basílica del Santo Sepulcro fue retirado y ahora, el 12 de febrero de este año, ha regresado a su lugar, completamente restaurado, limpiado y pulido por la familia Savi de Roma. Un regalo ofrecido por el Gran Duque Ferdinando de Medici, que reinó desde 1587 hasta su muerte, y que también fue protector de la Orden Franciscana cuando era cardenal. «Antes de regresar a su lugar privilegiado en el Calvario, este bello altar fue expuesto en el Museo Marino Marini de Florencia, donde visitantes de todo el mundo pudieron admirarlo», nos cuenta Fr. Stéphane, presidente de la Comunidad franciscana del Santo Sepulcro. «Estamos muy contentos —continuó— de que para este Año Jubilar de 2025 podamos tener el altar del Calvario completamente restaurado. El primer domingo de Cuaresma el patriarca vendrá aquí, hará su entrada solemne en la Basílica del Santo Sepulcro y durante la procesión se detendrá ante este altar».
