El 9 de mayo, al final de la celebración eucarística presidida por el arzobispo primado de España, monseñor Francisco Cerro, se bendijo un estandarte procesional, con el escudo de la Custodia Franciscana de Tierra Santa, de la Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad de Salamanca. La bendición la llevó a cabo fray Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa y concelebrante en la Eucaristía.
Esta hermandad se fundó en 2016 con la finalidad de ayudar a los cristianos de Tierra Santa. Su inspirador fue fray Romualdo Fernández Ferreira, superior de los franciscanos en Siria y Líbano, que antes de morir pidió encarecidamente a su primo José Manuel que no se olvidara de los cristianos de Tierra Santa. La hermandad nace, por tanto, con el único objetivo de incentivar la ayuda a Tierra Santa mediante la oración, la divulgación y los donativos. Viviendo en el espíritu franciscano de pobreza, la práctica totalidad de sus ingresos se destinan a Tierra Santa.
El vínculo con la Custodia Franciscana es algo consustancial a la vida de hermandad. Desde el primer momento se contó con el apoyo de fray Francesco Patton, que se desplazó a Salamanca en 2017 para bendecir la imagen del Cristo de la Humildad, que recorre las calles de la ciudad en la noche del sábado de Pasión. Él había avalado antes a la hermandad ante el obispado, allanando enormemente el camino para la erección canónica. Y en dos ocasiones recibió a los hermanos peregrinos en el convento de San Salvador, en Jerusalén.
La Hermandad Franciscana no se concibe sin la Custodia de Tierra Santa. Forma parte de ella, de la gran familia que cobija a quienes siguen las huellas del santo de Asís cuyo octavo centenario del tránsito estamos ahora celebrando. Por ello siempre tuvo la aspiración de integrar en su marcha penitencial el símbolo de la custodia, su escudo con los brazos llagados de Cristo y san Francisco y la cruz de Jerusalén.
Una vez conseguida la autorización para poder utilizar este estandarte, se presentó para su bendición ante el padre custodio, fray Francesco Ielpo, presente en Madrid para participar en el día del peregrino. El estandarte ha sido bordado por las hermanas clarisas del monasterio de la Purísima Concepción. Para la hermandad, según se comunicó en la monición previa a la bendición, «es y será un orgullo mostrar a Salamanca, durante su marcha penitencial, que su razón de ser está en Tierra Santa, junto a la Custodia Franciscana, para pedir a Dios que ayude y proteja a quienes mantienen la fe en la Iglesia madre de Jerusalén fundada in situ por Jesús de Nazaret».
