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Primera Misa por la Paz en Tierra Santa

La primera de las Eucaristías por la Paz se ha celebrado en el Convento de la Anunciación, de las hermanas Clarisas de Madrid, que ha estado presidida por fray Fadi, párroco del Convento del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la ciudad siria de Lattakiah. 

Por la tarde —y tras la inauguración y bendición por parte del Arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, de una oficina dedicada exclusivamente a peregrinaciones del grupo Halcón Viajes— y en el Hotel Meliá Princesa, el arzobispo comentó que “otro mundo es posible. Con la guerra se pierde todo, pero con la paz no se pierde nada. Para Dios nada es imposible y por eso pedimos por la paz; paz para los de cerca y paz para los de lejos”. Acto seguido, tomó la palabra fray Luis Quintana, vicecomisario de Tierra Santa, quien aseguró que hay que orar por Tierra Santa. “Se han suspendido peregrinaciones, pero se ha aplazado el deseo de los peregrinos de viajar a Tierra Santa. Ahora más que nunca, Tierra Santa nos necesita”. A continuación, pudimos ver un video con frailes de la Custodia en el que enviaban palabras de aliento y esperanza a los peregrinos de lengua española.

Durante el acto, también se conectó mediante videoconferencia con fray Carlos Molina, director de Casa Nova Nazaret y representante de las peregrinaciones ante la Asamblea de los Ordinarios de Tierra Santa, por parte de la Custodia, que señaló la necesidad de estar unidos en oración en estos difíciles momentos y la importancia de las peregrinaciones para Tierra Santa y para las personas que allí residen.A continuación, fray Fadi habló de la necesidad de la paz. “Nada es imposible cuando hay buena voluntad. Nada es imposible cuando uno busca la paz. Es muy importante su apoyo para esta tierra. Que los peregrinos pospongan sus viajes es un signo de esperanza. Es importante rezar y apoyar, y que no sientan que son abandonados”. También aprovechó la ocasión para comentar la situación que se está viviendo en Siria, país en el que reside. “Servir en Siria en tiempos de guerra ha sido muy importante en mi vida porque he podido estar al lado de las personas y ayudarlas en lo que podemos. En Siria no hay electricidad, tan sólo dos horas al día y estamos empezando un proyecto para instalar paneles solares en las viviendas y que al menos, puedan tener una nevera. La gente vive en la pobreza. Hay necesidad de alimentos, de medicamentos… Les pido que recen por nosotros y que continúen ayudándonos”, finalizó.

Acto seguido, hubo un sorteo de dos viajes a Tierra Santa y Jordania entre los asistentes, con quienes, posteriormente, compartimos un cocktail para finalizar la jornada.