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Nuevo número de la Revista Tierra Santa

Tierra Santa parece un país lejano, aunque todos los que hemos tenido el privilegio de visitarla sabemos que no es así. Es una tierra lejana geográficamente, sí, pero muy cercana a nuestro corazón, porque quien peregrina a los Santos Lugares nunca lo olvida y lo lleva guardado en un rinconcito del alma.

Ahora es el momento de demostrarlo colaborando con la Colecta Pontifica por los Santos Lugares en Semana Santa. Es una forma de que la Custodia y los cristianos que viven allí sepan que no están solos, que el mundo los mira y los sustenta; que su vida en Tierra Santa tiene un enorme valor de presencia y son legado de nuestra fe.

Porque esta tierra, a la que seguimos peregrinando con amor y devoción, sigue viviendo momentos de angustia y desesperación, ya que las dificultades no han dejado de golpearles: primero el COVID, que cerro fronteras que acabaron con el turismo (sustento de miles de cristianos locales) y ahora la guerra que, aunque se haya firmado la paz, no ha conseguido acabar con el miedo de muchos peregrinos a volver. La situación económica ha empeorado notablemente, unido a la falta de trabajo, la inseguridad y el miedo a un futuro incierto.

Siempre apelamos a vuestra generosidad a la hora de colaborar con alguna iniciativa, pero en esta ocasión, voy a apelar a vuestra gratitud con esta tierra, ¿cómo devolverle todo lo que nos ha dado y enseñado? Con lo que consideres que merece, entrégalo como Colecta en Semana Santa. Lo recaudado irá destinado, en gran parte, al sostenimiento de santuarios, escuelas, hospitales y obras sociales que permiten a muchas familias seguir adelante. Ayudemos a la Custodia de Tierra Santa a seguir con su misión, dando testimonio de fidelidad y servicio, sosteniendo a los santuarios y a las comunidades para que mantengan viva la llama cristiana en Tierra Santa. Consigamos marcar la diferencia y hacer algo efectivo y real. Un donativo, por pequeño que parezca, puede ser de gran ayuda. «Si alguien que posee tienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?» (1 Jn 3:11-17)