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1964: Pablo VI visita Tierra Santa

El Papa Pablo VI fue el precursor de las peregrinaciones papales a Tierra Santa. Este hecho histórico se produjo del 4 al 6 de enero de 1964.

Durante su visita y hora de oración en el Santo Sepulcro, el Santo Padre depositó una rama de olivo de oro (símbolo de reconciliación) en la tumba de Cristo.

Durante uno de sus discursos, pronunciado frente a las autoridades y a la población de Jerusalén frente a la Puerta de Damasco, Pablo VI pidió «por la concordia y la paz en esta tierra, única en el mundo, que Dios ha visitado. Pidamos aquí juntos la gracia de una verdadera y profunda fraternidad entre todos los hombres y todos los pueblos». En la misma línea se mantuvo durante su visita a la Basílica de la Anunciación en Nazaret, «bienaventurados nosotros si, educados en la mansedumbre de los fuertes, sabemos renunciar al triste poder del odio y de la venganza y conocemos la sabiduría de preferir al temor de las armas la generosidad del perdón, la alianza de la libertad y del trabajo, la conquista de la verdad y de la paz».