El 1 de agosto, el Capítulo daba la bienvenida a un invitado de excepción, el Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, que fue presentado por el presidente del Capítulo, fray Alojzy Warot.
El Patriarca quiso mostrar su profunda cercanía y gratitud a la Custodia de Tierra Santa por su testimonio y servicio a la Iglesia local y universal; y ofreció una visión general de los desafíos pastorales de la diócesis, marcada por la creciente dificultad de comunicación entre comunidades geográficamente cercanas pero cada vez más aisladas debido a la compleja situación en Oriente Medio.
El cardenal Pizzaballa también quiso compartir con los frailes su experiencia en Gaza con una conmovedora sincerad.
La reunión concluyó con una foto de grupo y un almuerzo fraterno.