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Hermanamiento del monasterio de Santo Toribio de Liébana con la basílica del Santo Sepulcro

septiembre 14, 2026

El custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, y el obispo de Santander, monseñor Arturo Ros, rubricaron el acontecimiento

En el día de la Exaltación de la Santa Cruz, el custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, y el obispo de Santander han rubricado el hermanamiento la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén y el monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria), donde se custodia el Lignum Crucis, la reliquia más grande de la Cruz de Cristo que se conserva en la actualidad.

«Este hermanamiento constituye un vínculo muy profundo entre este santuario y el lugar de la crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo, que implica un desarrollo espiritual, una dimensión social y una dimensión de esperanza», señaló el custodio. Francesco Ielpo afirmó que los «»los peregrinos podrán venerar la reliquia del Lignum Crucis, además de la reliquia del Gólgota, —que entregó en el intercambio de regalos— donde esta Cruz ha sido elevada».

«No se puede amar lo que no se conoce. Por eso —continuó— este hermanamiento lleva consigo un mayor conocimiento De los Santos Lugares y que los fieles tengan un vínculo mayor con Tierra Santa que se materializará a través de la peregrinación con la que se ayudará a los cristianos de allí». Recordó que, en Belén, el 75% de los cristianos viven del turismo religioso «y retorno de los peregrinos, contribuirá al desarrollo», confirmó.

Para finalizar, quiso señalar que los cristianos de Tierra Santa tienen la necesidad de no sentirse olvidados y saber que no están solos. «Este hermanamiento supone, además, un vínculo de amistad, sostenimiento y cercanía, que genera esperanza a los cristianos de allí».

Tras la rúbrica del hermanamiento y el intercambio de regalos ha dado comienzo la celebración eucarística con una procesión con el Lignum Crucis, portado bajo palio por el obispo de la diócesis de Santander, monseñor Arturo Ros.

El padre Custodio en Cantabria

El padre Custodio quiso aprovechar su visita a Cantabria para recorrer distintos lugares para hablar de Tierra Santa y dar testimonio de la situación que viven allí actualmente los cristianos, quienes custodian, guardan y mantienen la vida y la celebración de la fe en los Santos Lugares.

Su primera parada, el 11 de septiembre, ha sido el Santuario de la Virgen Bien Aparecida para rezar a los pies de la patrona de la diócesis. A continuación, se desplazo hasta Colindres, donde dio testimonio y celebró la Eucaristía.

Al día siguiente, visitó San Vicente de la Barquera donde ante un numeroso auditorio presente en el santuario de la Virgen de la Barquera habló de la difícil situación en la que están viviendo los cristianos en Tierra Santa. «Existe una problemática relacionada con el descenso de la presencia cristiana, Cada vez más familias cristianas se marchan al extranjero porque no desean que sus hijos crezcan en un entorno de conflicto pero, además, a esta situación se le une la falta de empleo» y, aseguró «que se encuentran en una situación crítica». Pese a todo ello, Francesco Ielpo recalcó que «la Iglesia no toma partido por nadie más que por la humanidad».

El domingo, 13 de septiembre, la jornada del padre custodio se centró en Santander, donde celebró la Eucaristía y presidió el rezo de Vísperas en la Catedral.